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    [Artículo] La noticia de 1904

    Por: Pablo Peralta M.

    En las portadas de la época, lo que más destacaba eran los anuncios comerciales. Por eso, una noticia de esa magnitud no era lo que más llamaba la atención a simple vista. El día de la suscripción del tratado, en uno de los matutinos, incluso el anuncio de un té, a costo accesible, acaparó la mayor parte de la portada.

    ¿Cuál era la noticia? Tras más de 25 años, ese tratado puso fin a la incertidumbre entre Bolivia y Chile, desde el inicio de la Guerra del Pacífico. En perspectiva histórica, ese documento selló la mediterraneidad del país. La fecha del 20 de octubre de 1904 quedó para la historia.

    El día de la suscripción, El Diario anunciaba en su portada “Té néctar, el mejor y el más barato”, a media página y en cinco columnas. La noticia de la firma mereció, en ese matutino, siete líneas de una columna. Fue divulgada en la sección denominada Boletín Telegráfico, bajo el tenor de que en La Moneda se había firmado “el protocolo de Paz y Amistad que pone término al litigio boliviano-chileno”.

    Un anuncio publicado en la portada de El Comercio mostraba cierta paradoja respecto de las tratativas entre Bolivia y Chile, pues aparecía en medio de un anuncio de sombreros y otros avisos comerciales. Se trataba de un aviso sobre la venta de caballos de origen chileno: “En el tambo de Quirquincho se encuentran a la venta una partida de hermosos caballos chilenos, tanto de silla como de coche / Aprovechar la oportunidad porque estarán aquí, sólo por pocos días”.

    Una vez conocida la noticia en territorio nacional, los medios impresos —como es habitual ante temas de notable interés— expresaron sus posturas a través de sus editoriales.

    El Comercio adoptó una línea optimista en su editorial del 23 de octubre. En “El tratado con Chile”, ese medio indicó que la suscripción del documento llegaba después de 25 años y que el texto se firmaba tras una “larga y discreta gestión”. Su editorial se centraba especialmente en el tema de la paz.

    “No es éste el momento de examinar el tratado en sus detalles: pero debemos decir que él es bueno, por lo que conocemos y que dadas las circunstancias es sino cuanto era posible desear, cuando era posible conseguir”, decía en parte de su editorial.

    El texto agregaba: “Olvidemos el pasado para fijarnos solo en el presente, augurio de un porvenir alagueño, y repitamos alborozados: Paz entre los hombres de buena voluntad! Paz entre pueblos hermanos; Paz en el ámbito del mundo!”.

    En cambio, El Diario —que se había fundado en abril de 1904— expresó una posición más cauta y pidió una discusión razonada del tratado en el Parlamento. En su editorial, hizo referencia a las bases del documento y remarcó la cesión que haría Bolivia de su Litoral.

    En parte del editorial se lee: “Sin alborozo, sin vehemencia, sin patriotería, con profundo amor a Bolivia estudiemos este pacto. Tomémoslo en cuenta en sus aspectos prácticos y desechando declamaciones, pongamos elemento sano y desinteresado a su discusión y resolución”.

    Entre noviembre y diciembre, según la prensa de la época, el documento pasó a tratamiento de los legislativos de ambos Estados. En el caso de Chile, se trató en “sesiones secretas”. Pero fue a fines de diciembre cuando surgió una polémica que exteriorizó las posturas disímiles de dos rotativos: El Heraldo y El Comercio. El punto de controversia giraba en torno a si el tratado era o no una panacea.

    El Heraldo de Cochabamba publicó el 10 de diciembre lo siguiente: “Tenemos puerto; podemos respirar libremente. Nuestro comercio es independiente; penetrará con él en nuestro vasto territorio el progreso en todas sus manifestaciones”. En tanto, El Comercio señaló: “Supóngase que a un padre de familia le amputan los dos pies para salvarle la vida; ¿sus hijos bailarán, harán jarana por tan dolorosa amputación?”.

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    P.D. En 2012, el entonces presidente Evo Morales, en la 42 Asamblea General de la OEA, celebrada en Cochabamba, sostuvo que ni las guerras otorgan derechos ni los tratados “son la última palabra”, pues son revisables. El entonces presidente de Chile, Sebastián Piñera, expresó lo siguiente en 2023, en la cumbre de la Celac en Santiago: “Nosotros tenemos un tratado, que se firmó el año 1904… que fue acordado por los gobiernos, ratificado por los congresos de ambos países”.

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