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    [Artículo] El vino «Mar para Bolivia»

    Por: Pablo Peralta M.

    Hubo un tiempo en que un cónsul boliviano optó por librar la causa marítima no desde la confrontación, sino desde los libros y los gestos de amistad. Esta historia comienza con una frase demoledora de un canciller de La Moneda y termina con un brindis con un vino singular durante una despedida. Entre ambos momentos transcurre la misión diplomática de nuestro protagonista.

    El escritor y gestor cultural Mariano Baptista Gumucio cumplió funciones de cónsul en Chile entre los años 1998 y 2000, un periodo que no estuvo exento de desencuentros. El episodio más tenso ocurrió cuando asistió a una audiencia con el entonces presidente del país vecino, Eduardo Frei, con quien, después de conversar sobre diversos asuntos, recayó en el tema marítimo.

    La respuesta de su canciller, José Miguel Insulza —quien después fue secretario general de la OEA— no fue la que esperaba. Insulza fue duro: “Si los bolivianos aspiran a un acceso soberano al Pacífico, tienen que esperar al juicio final”, recordó años después el escritor.

    Nuestro autor no se quedó en ese incidente. Se puso como meta hacer algo para revertir ese tipo de pensamiento y apostó por incidir en la opinión pública de Chile. En aras de ese objetivo, se puso a investigar y de ese trabajo nació “Bolivia – Chile. La Agenda inconclusa”, considerado el primer libro boliviano publicado en el vecino país sobre el tema marítimo.

    El volumen contiene opiniones de presidentes y personalidades de Chile en favor de un entendimiento con Bolivia en torno al tema marítimo.

    Antes de entregarlo a la imprenta, mandó una copia a la Cancillería en busca de la autorización respectiva. Luego, con el permiso otorgado y ya con ejemplares impresos, distribuyó gratuitamente copias a las Fuerzas Armadas, rectores de universidades, directores de periódicos y jefes de partido.

    No realizó un acto público por precaución. Pero, como era de esperarse, Insulza presentó una queja y lo removieron del cargo.

    Cuando sus amigos y colegas chilenos se enteraron de su salida de la legación nacional, le realizaron varios homenajes. Una de esas distinciones consistió en llevarlo a un viñedo cercano a Santiago, cuyo dueño simpatizaba con la causa boliviana.

    Allí, en presencia de varios amigos, el anfitrión le entregó una caja con botellas de vino. El propietario del viñedo había decidido destinar parte de su cosecha de cabernet a una edición especial bautizada con un nombre simbólico para la causa nacional: “Mar para Bolivia”.

    Tras la entrega, abrieron varias botellas y brindaron mientras compartían empanadas chilenas.

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    Si se trata de libros editados en el Estado sobre la causa marítima, en la historia reciente se puede mencionar dos publicaciones. La primera, el “Libro Azul”, presentado en 2004 durante la presidencia de Carlos Mesa. Una década después, en 2014 y bajo el gobierno de Evo Morales, se publicó el “Libro del Mar”, un texto basado en el contenido del “Libro Azul”, aunque complementado con elementos actualizados vinculados principalmente a la demanda marítima presentada por Bolivia ante la corte de La Haya (proceso que el país perdió en 2018).

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