Por: Pablo Peralta M.
Cuando planificó una vuelta al Tercer Mundo, el cronista Juan Pablo Meneses incluyó una ciudad de Bolivia para que fuera parte de su recorrido, allí donde hay mujeres de pollera que luchan en el cuadrilátero, en una urbe cerca del cielo: El Alto. El plan consistía en viajar por el mundo, a través de países, ciudades y temáticas tercermundistas, y luego contarlo.
Nuestro autor señala que “Una vuelta al Tercer Mundo”, como se llama el libro en el que escribió los relatos de ese viaje, es un recorrido alrededor del planeta “por una ruta salvaje, la no oficial”. En suma, es una travesía por la “trastienda de la globalización”.
Cuando llegó a El Alto, se dirigió al Multifuncional. En ese espacio, en el que durante la semana se juega básquet y fútbol sala, y de vez en cuando hay actos políticos, todos los domingos hay una singular lucha libre. Meneses cuenta que, cuando visitó el lugar, pudo observar las luchas de las cholitas Jennifer Dos Caras y Carmen Rosa.
Jennifer Dos Caras, del bando de los malos, en una conversación, le confiesa que le gusta estar en esas filas porque sirve para que los espectadores hagan catarsis. “Me gusta provocarlos, para que se liberen. Hace un tiempo fui buena, una temporada, pero me aburría mucho. Mi maldad ayuda a la gente”.
El cronista reflexiona que en el tercer mundo nos acostumbramos a que “todo” se lucha y que aprendimos que no hay verdadera causa si no estamos dispuestos a luchar por ella, aunque al final no se luche. Y sostiene que Bolivia es “la nación con más protestas de planeta” y que la fama de los alteños tiene que ver más con la lucha social que con otras cosas.
Incluso menciona que, en la urbe alteña, muchos muros de viviendas están pintarrajeados con mensajes de “lucha” y comenta cómo esa palabra era parte del discurso del entonces presidente de Bolivia, Evo Morales: “No dejaremos de luchar”.
A diferencia de Jennifer Dos Caras, Carmen Rosa es buena y nuestro autor la define como una de las más legendarias competidoras del cachascanismo boliviano, que, por las noches, cuando descansa, repasa las mejores piruetas que hizo en el cuadrilátero.
Meneses sostiene que todos saben que, gracias a ellas, la lucha libre boliviana pudo destacar frente a industrias poderosas latinoamericanas como la lucha libre mexicana o la lucha libre argentina.
Al final de la crónica, el autor revive las piruetas de Carmen Rosa: “Vuela, con su vestido de cholita al viento… Vuela, sin ganas de aterrizar”.
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P.D. Juan Pablo Meneses, cronista creador del periodismo portátil, indicó alguna vez que escribir una crónica periodística equivale a dar un gran golpe. “El cronista debe buscar eso mismo: quedarse para sí con un valioso botín”.


![[Crónica] Viacha](https://unapalabra.net/wp-content/uploads/2026/09/WhatsApp-Image-2026-09-06-at-3.01.16-PM-218x150.jpeg)
